LA ATENCIÓN DE:
Sr. D. Juan Vicente Herrera Campo: Presidente de la Junta de Castilla y León.
ASUNTO: suspensión del programa de distribución de veneno para el control de las poblaciones de topillos.
Estimado Sr. Presidente:
El reciente Plan de actuaciones para luchar con la plaga de topillos aprobado por la Consejería de Agricultura incluye entre sus actuaciones la distribución y colocación de clorofacinona, un potente veneno anticoagulante.
El uso de esta sustancia tóxica ha demostrado su ineficacia en el pasado, causando la mortalidad de un gran número de especies como liebres o palomas o aves granívoras y no ha servido en absoluto para controlar las poblaciones de roedores.
Por otra parte el uso de veneno de manera masiva, no selectiva y continuada es ilegal, puesto que supone un método de mortalidad indiscriminado, que puede afectar a un gran número de especies, muchas de ellas protegidas, alterando gravemente el equilibrio ecológico, al eliminar las especies que controlan más eficazmente a los roedores. Numerosos científicos han destacado que las explosiones demográficas del topillo campesino (Microtus arvalis) son fenómenos naturales y cíclicos, bien conocidos en otras latitudes, que se repiten cada tres/cinco años, favorecidas por factores externos como justamente la disminución del número de depredadores.
El uso del veneno es una de las principales amenazas para la conservación de diferentes especies, muchas de ellas amenazadas. Según un informe de WWF/Adena, más de 20.000 aves rapaces de las cinco especies más susceptibles de ser envenenadas han muerto en España en los últimos 15 años, siendo Castilla y León la segunda Comunidad con mayor número de casos registrados. Tanto es así que la propia Junta apoyó la aprobación de la Estrategia Nacional contra el uso ilegal de cebos envenenados en el medio natural (2004), asumiendo el compromiso de desarrollar todas aquellas iniciativas necesarias para erradicar esta práctica ilegal. Resulta por lo tanto un contrasentido que sea la propia administración la que está distribuyendo estas sustancias y las esté empleando incluso en espacios protegidos por la Unión Europea, en lugar de trabajar para erradicar su uso.
Por último, tal y como demuestran tanto los informes científicos encargados por la Junta de Castilla y León, así como sus propios comunicados oficiales, el uso de clorofacinona constituye una gravísima amenaza para la salud pública. Se trata de una sustancia tan peligrosa que la Comisión Europea, ha retirado en Junio de 2007 la autorización para cualquier producto que la contenga, siendo la fecha límite de aplicación el 22 de Diciembre de 2007. En España se podrá utilizar excepcionalmente hasta 2010 con fuertes restricciones y bajo condiciones excepcionales que en este caso no se están dando.
Por todo ello le solicito que:
LA JUNTA DE CASTILLA Y LEÓN SUSPENDA INMEDIATAMENTE LA COLOCACIÓN DE VENENO COMO MEDIDA PARA EL CONTROL DE LAS POBLACIONES DE TOPILLOS, PROCEDA A LA RETIRADA DEL CAMPO DE TODA SUSTANCIA TÓXICA Y QUE APLIQUE OTRAS MEDIDAS PARA EL CONTROL DE LAS POBLACIONES DE TOPILLOS QUE NO CAUSEN UN GRAVE DETERIORO AL MEDIO AMBIENTE